El relato es aquello que te cuentas a ti mismo en la sala de un dentista mientras esperas que te saquen una muela (John Cheever)
viernes, 7 de octubre de 2011
viernes, 1 de julio de 2011
sábado, 18 de junio de 2011
Menuda democracia
Veo videos como este y me vienen a la cabeza libros como “Rebelión en la granja” o “1984” de George Orwell, o algún que otro de Irving Wallace, cuyo título ahora no recuerdo, de mi época adolescente de lector de best sellers. Veo videos como este y se me ponen los pelos como escarpias y siento rabia e impotencia y quiero borrarme como un dibujo a lápiz. Es lo único que puedo hacer, no puedo luchar contra ellos porque son dueños de las reglas, y estoy jodido porque sé que no me dejan, los muy cabrones, encima no dejan que me esfume, que desaparezca del mundo para no participar de sus vergüenzas; me tienen cogido por los huevos, no les interesa que me quite de en medio, me quieren ahí, para justificar su existencia.
¿Por qué ningún medio de comunicación informa de estos hechos? Si se les ve el careto claramente, joder, si son tan fáciles de identificar ¿Por qué ningún fiscal de España se preocupa de investigarlos? ¿Por qué ningún político se inquieta por estos métodos? Y luego va y denuncian que son increpados en actos públicos, que no es democrático, dicen, lo dicen todos, ellos, la prensa, los autoproclamados demócratas, lo repiten hasta que acabamos creyéndoles, el mantra ese de mierda de que hay que participar pacíficamente en las instituciones para enfrentar los problemas, joder, si el problema son las instituciones. No quiero participar, te enteras, déjame en paz. Manifiestan muy dignos que censurarlos y escupirles no es “juego democrático”. Pero qué juego ni qué juego. No estamos jugando a nada hijos de la gran… Aquí los únicos que estáis jugando sois vosotros… Menuda democracia de mierda. Si no fuéramos un país de aburguesados con miedo a perder las mínimas migajas del pastel que ellos se están zampando, con ese miedo corriendo por las venas en lugar de sangre, si no fuéramos un país de cobardes los apalearíamos, sí, eso, qué cojones un escupitajo, qué cojones una pancarta, unas manos pintadas de blanco, nada, nada, los apalearíamos y así sabrían que ni juego democrático, ni instituciones, ni participación ni la hostia que te dieron, sabrían que quien la hace la paga, que ya no pueden esconderse detrás de ese cordón compuesto por pit bulleros a sueldo y uniformes de policía. No tienen vergüenza, no la conocen… y estoy jodido, nada más que eso.
viernes, 8 de abril de 2011
Cita de Alice Munro
Cómo hemos de vivir es una colección de relatos, no una novela. Eso ya supone una decepción. Parece mermar la autoridad del libro, da la impresión de que la autora se queda a las puertas de la literatura en lugar de encontrarse acomodada dentro. La cita pertenece a Ficción, uno de los relatos que se incluyen en el último libro de Alice Munro, Demasiada felicidad, y viniendo de la autora canadiense, que ha publicado una docena de “colecciones de relatos”, y únicamente una novela, es para sospechar que va con segundas.
lunes, 4 de abril de 2011
Richard Yates – Tao Lin
Pepe Cervera había leído aquí, allá, más allá y por todas partes, que el Richard Yates de Tao Lin era una novela acojonante, el paradigma de la modernidad, la repera, el no va más, la biblia de no sé qué generación, el antes y el después de la nueva literatura. Por eso fue que Pepe Cervera entró en la Fnac de la plaza de San Agustín de Valencia por una de las puertas laterales, subió a la primera planta, dejó atrás la zona de CDS rock nacional, giró a la derecha, anduvo todo recto, buscó el libro en la góndola de las novedades, lo cogió, y sin pararse a ojearlo ni hojearlo, fue a la caja en la primera planta, junto a la puerta principal, y pagó. A las 4:32 PM Pepe Cervera empezó a leer el libro. Lo dijo en voz alta, 4:32 PM. Se preguntó quién cojones habla así, 4:32 PM, cuando puede decirse cuatro y media, por ejemplo. Siguió leyendo, una palabra detrás de otra, una línea detrás de otra, una página, diez páginas...
Al rato le entraron ganas de cagar. Pepe Cervera se llevó el libro al cagadero de Pepe Cervera, en casa de Pepe Cervera, para seguir leyendo. Le costó un poco (cagar, no seguir leyendo). Tuvo que hacer más fuerza de la habitual. Dejó el libro en el suelo para usar el papel higiénico. Pensó que siempre utiliza más papel higiénico del que en realidad es necesario. Decidió lavarse el culo y pasó al bidé sin subirse los pantalones, de un salto. A las 5:45 PM (y dale, no podrá decirse las seis menos cuarto) Pepe Cervera retomó la lectura del Richard Yates de Tao Lin. Se levantó y fue hasta la cocina para confirmar la hora en el reloj que hay colgado junto al frigorífico. El frigorífico de Pepe Cervera en la cocina en casa de Pepe Cervera. “Sí”, pensó, “las 5:45 PM, vale”, y le chocó pensar 5:45 PM, la verdad, porque el reloj que hay colgado junto al frigorífico, el frigorífico de Pepe Cervera en la cocina en casa de Pepe Cervera, no es digital, es de manecillas.
Se sentó de nuevo, esta vez en una silla del comedor, para mantener una postura erguida y apoyar el Richard Yates de Tao Lin sobre la mesa. “Vale”, dijo, “Creo que estoy preparado”. Pensó “estoy preparado”. Pensó que estaba preparado. Miró una mancha que había en la pared de enfrente. Miró la esquina inferior derecha de la pantalla del televisor. Miró la mancha de nuevo. Pensó en “Barrio Sésamo”. Pensó en “Epi y Blas” concretamente, en izquierda y derecha, en arriba y abajo, al centro y “pa” dentro. Pensó en cosas, en muchas cosas, y entre esas cosas no estaba Richard Yates, el escritor, porque el Richard Yates de Tao Lin no tiene nada que ver con Richard Yates escritor, pero que nada, nada, nada que ver. Ya le gustaría, ya. El Richard Yates de Tao Lin lo mismo podría haberse titulado “Bocadillo de atún con anchoas” o “Dos tontos muy tontos”, aunque Pepe Cervera recordó que ya existía una película titulada “Dos tontos muy tontos”, pero no existía una película titulada “Bocadillo de atún con anchoas”. Escribió en el buscador de Google “Bocadillo de atún con anchoas” y al pulsar “intro” se le desplegaron varias páginas de recetas de cocina, pero ninguna película titulada “Bocadillo de atún con anchoas”, o sea que no, parece ser que no, no existe una película titulada “Bocadillo de atún con anchoas”.
Al cabo de tres horas de lectura del Richar Yates de Tao Lin, Pepe Cervera se preguntó por qué Haley Joel Osment y Dakota Fanning no se habían suicidado la primera de las incontables ocasiones que proponen hacerlo, de esa forma Haley Joel Osment y Dakota Fanning habrían ahorrado un montón de tediosas páginas a los lectores del Richard Yates de Tao Lin. Esa es una de las cosas que pensó Pepe Cervera cuando iba más o menos por la página 167 del Richard Yates de Tao Lin. Un poco más adelante, allá por la página 200 y pico, Pepe Cervera pensó en los libros que son como chistes. A Pepe Cervera le gustan los chistes cortos. “Me gustan los chistes cortos”, dijo Pepe Cervera. Cuanto más corto, más gracioso. Sin embargo un chiste de más de 200 páginas puede resultar excesivo, se corre el peligro de perder el hilo y al final no encontrarle la gracia.
Pepe Cervera cerró el Richard Yates de Tao Lin sorprendido de haber aguantado tal pestiño hasta el punto (punto, no puto, aunque tanto monta, monta tanto) final, y de pronto sintió ganas de escribir lo que el Richard Yates de Tao Lin le había parecido, “Sí”, dijo. Pensó “sí”, y se preparó para escribir una reseña. Pero tendría que ser una reseña moderna. A un libro como el Richard Yates de Tao Lin, tan, tan, tan moderno, corresponde una reseña moderna. Dijo “voy a escribir una reseña moderna de un libro moderno”. Abrió una página en blanco de Word y se puso a ello. Pero enseguida pensó “no debería estar pensando lo que estoy pensando”. Pensó que debería estar pensando otra cosa y no en la cosa que estaba pensando. Estuvo pensando mucho rato, como entre una hora y 23 horas. Al final lo pensó mejor, y acabó poniendo el Richard Yates de Tao Lin a la venta en eBay.
domingo, 3 de abril de 2011
sábado, 12 de marzo de 2011
lunes, 21 de febrero de 2011
La vida cotidiana - Daniel Gascón
En el blog LA TORMENTA EN UN VASO , se publica hoy un texto con la impresión que me ha merecido el último libro de relatos de Daniel Gascón.
martes, 15 de febrero de 2011
miércoles, 9 de febrero de 2011
Daniel Gascón en Valencia

Mañana, jueves, 10 de febrero, a las 19:00 horas, en la FNAC de Valencia, Plaza de San Agustín, estaré acompañando al escritor Daniel Gascón en la presentación de su último libro de relatos, "La vida cotridiana", publicado por la editorial Alfabia.
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